Volvamos a pasearnos por las viñas.

Jajajajjaaj

Jajajajjaaj

(Source: matthejew, via lulz-time)

 

 

(Source: darkandchaos)

Advertencia

Te miro y me causas el deseo perverso de lo prohibido.

Lo intocable, lo impensado.

Siempre me gustó lo difícil, lo que moralmente no es tan aceptado, aquello que el resto evita. No sé porqué.

Y ahora apareces tú. Y sólo quiero que me tomes del pelo, que lo tires fuerte, sentir el dolor de esa pasión desesperada y madura. No me preguntes más y véndete por el precio más miserable que hayas aceptado, yo sólo quiero perderme en tus ojos, quiero que tus manos vayan más allá de lo que quiero. Que me despojes de la dignidad, que hagas de mi un objeto.

Cámbiame el nombre, levanta mi falda escolar y recorre el cuerpo nuevo. Con aroma a colonia barata, una mezcla de flores con caramelos.

Qué importa tu edad, o la mía, qué importan tus canas y tu experiencia, yo no quiero nada de eso. Quiero todo el resto que ni siquiera tú conoces. Quiero la sangre hervir en mi cabeza, quiero la piel caliente y pegajosa, el beso esquivo de quien no me ama.

Quiero que me veas bailar sin tocarme, que tu deseo se quede sólo en tus pensamientos desvergonzados, esos que te causan pudor y que sólo puedes expresar con los ojos bien cerrados. Y que regresan al caer la noche.

Mandala… (Tomada con Instagram)

Mandala… (Tomada con Instagram)

Pero no voy a aguantar…

No te pares frente a mí
con esa mirada tan hiriente
puedo entender estrechez de mente
soportar la falta de experiencia
pero no voy aguantar
¡Estrechez de corazón!

No vuelvas hablar así
no rebajes estas relaciones
si vivimos de cariño y besos
no me digas de odios y traiciones
¿cuántas cosas se diran?
en la guerra del amor
las palabras son cuchillas
cuando las manejan
orgullos y pasiones
estas llorando y no haces nada
por comprender a nadie excepto a ti
oye, no voy a aguantar
tu no puedes desmostrar
oye, no voy a aguantar
¡Estrechez de corazón!

No destruyas porque sí
no quieras borrar cada momento
la felicidad no tienes
porque incinerarla
junto al sufrimiento
no te pido nada más
que valores este amor
que lo guardes en un libro
y lo atesores
cerca de tu corazón
tu sabes cuanto se ha querido
has abrazado lo mismo que yo (oooh!)
hoy no puedes demostrar
yo no tengo que aguantar
no, no puedes demostrar
¡Estrechez de corazón!

Ooooh! Tu corazón
Ooooh! Tu corazón
Ooooh! Tu corazón
Ooooh! Tu corazón

No te pares frente a mí
con esa mirada tan hiriente
pon tu mano en mi pecho y reconoce
que este latido no se miente
lastima que sea así
es el juego del amooor
cuando más parece firme
un castillo
se derrumba de dolor

Estás llorando y no haces nada
por perdonar a nadie, excepto a ti
estrechez de amor, egoismo
estrechez de razón, no me miras
oye no voy a aguantar
¡Estrechez de corazón!

El cazador y su presa.

Detrás del sillón se esconde, yo me oculto silenciosa de ella, es muy hábil, rápida.

En sus orejas existen miles de terminaciones nerviosas que la hacen superior a mi, da cada paso lentamente como si nada tuviera que perder y descubre lo que le rodea con admiración cada día. Me escucha respirar, me escucha sentir, sigo sin verla y sin percibirla, cuando volteo ella con un movimiento ágil vuelve a salir de mi mirada, la busco porque la necesito, porque me da paz, porque sin decir nada es mi dueña, sin pedirme que la ame yo la amo, sin pedir una caricia me derrito por tocarla, sin juzgarme le pido perdón, sin mirarme busco sus ojos apacibles.

Ven y dame la paz que necesito, porque con sólo verte ya deseo ser tú y ver la vida como lo haces, tú sacas la ira de mi alma y el dolor de mi corazón y sin ser una machi o una bruja extraes lo peor de mi y lo llenas de ternura.

Roza mis pies, moja mi nariz con la tuya, eres sin duda el mejor regalo que ha llegado a mi vida gris y tú con tu color lo llenas de tranquilidad. 

Esencial, tu cuerpo peludo, tus patas esponjosas y tus uñas que pueden rasgar mi piel, duerme conmigo y quita la soledad de esta casa, después de todo lo que ha pasado tú te has vuelto mi familia y por ti regreso a casa, para sentir un poco de tu ronrroneo gatuno, tus bigotes tiesos y tu compañía que me cura.

Podría decir que eres mi mascota, pero yo soy tu presa, soy ese ratón o ese plato de leche con el que las caricaturas te muestran, ahí estás jugando con el bicho que cazarás para llevármelo semi muerto a los pies, a veces quiero tanto ser tú y sólo actuar por lo que mi instinto me dice.

No importa que seas tú la dueña de esta mini manada, yo feliz. Mientras seguiré recortando gatos y buscando símbolos de ti, que me hagan reír un poquito.

14:36

Cuando durante toda tu vida has actuado, respirado y sentido a través del resto, el momento de soledad se vuelve insostenible, eso le pasó a la Monse, cuando estaba en casa, en la mitad del sillón, intentando saber quién es y para qué está acá.

Se da una, dos, tres y cinco mil vueltas por el reducido espacio de su casa, se ahoga, prende un cigarro, lo deja hasta la mitad y enciende otro, da vueltas el clóset y lo vuelve a ordenar.

Busca algo que ni siquiera sabe qué cresta es, trata de cosificarlo, de traducirlo en algo tangible, para así poder mirarlo, tomarlo y usarlo… Sería tan fácil.

Sale a la calle, aunque le da miedo. La gente la asusta, no porque la puedan asaltar o algo así, es porque en cada persona encuentra un motivo para vivir, en cada perro o gato callejero, es como si tuviera el mágico poder de transformarse en lo que la rodea, y así siente y vive como vive el perro, que camina sin destino, o como el gato que trepa arrancando del perro, o como cada persona que tiene una dolencia y ella cual Sor Teresa, busca solucionar eso que aqueja, que siente y duele muchas veces.

No, pero Monserrat no es Sor Teresa, es una mina cualquiera que es incapaz de vivir y sentir por sí misma, es una lata, un problema, y no es que su alma sea buena y quiera hacer el bien para todos, ni es la misión que dios le encomendó. Es que simplemente no es capaz de vivir de otra forma, después de todo, durante los últimos 28 años ha sido así y cambiar la rutina es difícil.

Pararse en el medio de la calle y esperar que pase un auto, mirar hacia el abismo del metro y querere lanzarte, tomarse un frasco de clonazepan, cortarse las venas en forma vertical y meter las muñecas en agua tibia. No po, no sirve.

Comienza un nuevo día y sigue sin poder vivir. Monse anda al terapeuta.

Con la cabeza hacia atrás

dejé que mi mirada recorriera el techo…

experimenté el éxtasis más profundo de cuanto se había gozado,

había alcanzado un grado supremo de sensibilidad en el que las sensaciones artísticas más divinas se funden con la apasionante sensualidad de las emociones…

Y eso pasa cuando el dolor ya superó el umbral permitido. O cuando eres un genio.